Autor: GABY | 2 Septiembre 2016

PERO TAMBIÉN PUEDO SER DISCIPULO /A

Podría seguir así,

tirando más o menos como hasta ahora,

manteniendo el equilibrio prudentemente,

justificando mis opciones y decisiones,

diciendo sí aunque todo sea a medias…

Pero también puedo ser… discípulo.

Más que nunca quiero ser dueño

de mis hechos, pasos y vida,

no renunciar a la libertad conseguida,

entregarme a los míos con cariño,

y tener esa serena paz del deber bien cumplido…

Pero también puedo ser… discípulo.

Puedo cargar con mi cruz, quizá con la tuya;

también complicarme la vida

y complicársela a otros con osadía,

hablar de tu buena noticia

y sembrar nuevas utopías…

Pero también puedo ser… discípulo.

Anhelo hacer proyectos,

proyectos vivos y sólidos

para un futuro más humano y solidario;

deseo trabajar, ser eficaz,

dar en el clavo y acertar…

Pero también puedo ser… discípulo.

Soy capaz de pararme y deliberar,

escuchar, contrastar y discernir;

a veces, me refugio en lo sensato,

otras, lanzo las campanas al vuelo

y parece que rompo moldes y modelos…

Pero también puedo ser… discípulo.

Puedo entretenerme en cosas buenas,

agradecer, día a día, mi tarea, mi suerte,

mis amigos, mis estudios,

mi vida sana y solvente;

puedo construir torres y puentes…

Pero también puedo ser… discípulo.

No siempre acabo lo que emprendo;

otras arriesgo y no acierto,

o me detengo haciendo juegos de equilibrio;

me gusta dejar las puertas abiertas, por si acaso.

y la agenda con huecos…

Pero también puedo ser… discípulo.

Florentino Ulibarri

maria_discipula_y_madre

Sin comentarios aún

Escribe un comentario