Autor: lluvia | 31 Marzo 2017

EL PAPA FRANCISCO: DESAFÍO PARA EL SERVICIO EVANGÉLICO DE LA AUTORIDAD

El papa Francisco: un desafío para el servicio evangélico de la autoridad.

Saber ejercer siempre la autoridad acompañando, comprendiendo, ayudando, amando, abrazando a todos y a todas, especialmente a las personas que se sienten solas, excluidas, áridas; las periferias existenciales del corazón humano. Mantengamos la mirada dirigida a la Cruz: allí se coloca toda autoridad en la Iglesia, donde Aquel que es el Señor se hace siervo hasta la entrega total de sí.

Los gestos y las enseñanzas del papa Francisco nos invitan a una conversión en nuestro servicio a las hermanas en tres áreas:
Conversión de las actitudes personales.

  1. a) Un servicio centrado en lo esencial: Lo esencial es Jesucristo, el testimonio del Evangelio según el propio carisma. Sostener a nuestras hermanas en su caminar hacia el Señor. Vivir el discipulado para realizar nuestra misión. Poner en el centro a la persona.
  2. b) Un servicio que tiene su autoridad moral en la autenticidad: Nuestra credibilidad está ligada a la correspondencia de las palabras y los gestos con la verdad de la vida. Cuidar nuestra libertad interior. Testimoniar un estilo de vida simple, humilde y gozoso.
  3. c) Un servicio que se expresa con profunda humanidad: Expresar ternura, sobre todo hacia los y las más vulnerables. Reconocer nuestros pecados y límites. No pretender tener siempre respuestas para todo y para todas. Buscar pacientemente la verdad junto con las y los

CONVERSIÓN DE LAS RELACIONES.
a) Un servicio que sabe expresarse en un modo simple y directo: Escuchar mucho para aprender las palabras que los demás comprenden. Cuidar la comunicación y su pedagogía. Usar un lenguaje actual, con palabras que toquen el corazón de las personas.

  1. b) Un servicio que es un caminar con las hermanas: Caminar con ellas, para abrir el camino e indicar la meta; caminar detrás de ellos, al paso del más débil, para que ninguno se pierda; caminar en medio a ellas, en el común compromiso de fidelidad a la vocación.
  2. c) Un servicio que busca la voluntad de Dios junto con las hermanas: El discernimiento y la colegialidad hacen crecer la comunión. El discernimiento exige paciencia y tiempo, escucha y diálogo, libertad interior, espíritu de fe y valor para asumir las decisiones.

CONVERSIÓN DE LAS PROSPECTIVAS Y DEL ESTILO DE LA MISIÓN.


  1. a) Un servicio profético: Acoger y hacer acoger los signos que nos invitan al cambio. Expresar profecía, visión de futuro, cercanía con los pobres. Vivir y testimoniar la sororidad, que nos une a los demás y nos ayuda a superar la tentación del clericalismo.
  2. b) Un servicio que tiene el coraje de salir y hacer salir: Ir hacia las periferias geográficas y existenciales, en un vital dinamismo de salida, en un estado permanente de misión, liberándonos de toda forma de rigidez institucional y de autorreferencialidad.
  3. c) Un servicio que expresa y difunde la cultura del encuentro: Vivir y promover la cultura del encuentro como estilo de vida y de misión, con gestos de cercanía especialmente hacia los últimos, los débiles, los enfermos, que son la carne de Cristo entre nosotras.
  4. d) Un servicio gozoso, portador de esperanza: Reavivar la esperanza de las hermanas, calentar sus corazones. Valor para abrir caminos nuevos, arriesgándonos a lo desconocido con fe y esperanza, en fidelidad creativa al carisma y a la audacia de nuestro fundador.
    La manera como el papa Francisco está ejerciendo el servicio evangélico de la autoridad nos llevó a revisar cómo lo estamos realizando nosotras. Para ello, personalmente nos preguntamos: ¿Cómo vivo estos puntos fuerza? ¿Cómo quiero vivirlos?

Conferencia de Superiores Mayores de Religiosos de México.

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