Economía del DON

Posted by lluvia | 27 Julio 2010

Optamos por una Economía, solidaria y participativa

Somos conscientes de que la vitalidad y fecundidad de la vida religiosa dependen en gran medida del modo como vivimos nuestra pobreza evangélica pero ésta no está deslindada de nuestra relación con el dinero, de cómo lo administramos y para qué lo usamos. En la vida consagrada el uso del dinero mueve la misión y es motivo de tensiones o de armonía comunitaria.

Este ha sido un aspecto importante en nuestra vida que retomamos desde un discernimiento congregacional, lo cual nos llevó a clarificarnos en la economía que queremos impulsar y vivir como congregación: una Economía del Don, solidaria y participativa.

De ello surgió un OBJETIVO:

“Vivir en austeridad y pobreza evangélica, priorizando la persona y la misión, para llegar a la experiencia gozosa de una economía del don, solidaria y participativa”.

Con los siguientes CRITERIOS GENERALES:

  1. Vivir y trabajar en base a un presupuesto comunitario y de instituciones
  2. Hacer realidad la participación de bienes, como una expresión esencial de nuestra pobreza evangélica
  3. Hacer nuestra la opción por los pobres, teniendo un compromiso solidario con ellos y aceptando las carencias que esta opción implica
  4. Se discernirá en comunidad la adquisición y uso de aparatos, teniendo en cuenta el que sean necesarios para la misión y el buen funcionamiento de la misma
  5. Nuestras vacaciones y descansos sean desde el criterio de pobreza

La Comisión, para impulsar este proyecto, quedó integrado por las hermanas: Ma. Mercedes Carrillo Cárdenas (ecónoma general), Cristina Núñez Zúñiga (consejera), Ma. Teresa Morán García y Ma. Guadalupe González Vergara.